miércoles, 27 de diciembre de 2006

Adiós Tierra. Fue todo un placer.


2.500 científícos prevén nuevas olas de calor, deshielos y subidas del nivel del mar.
El informe asegura que parte del calentamiento ya no puede ser evitado y que los cambios durarán siglos.

El planeta se calienta de forma innegable y el hombre tiene buena parte de la culpa. Parte del calentamiento ya es inevitable y el nivel del mar seguirá subiendo durante más de un siglo incluso si mañana se eliminan las emisiones de gases de efecto invernadero. Ése sería un resumen del Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés), un grupo de más de 2.500 científicos organizado por Naciones Unidas, y que presentarán en 2007 sus conclusiones sobre el calentamiento global.

El informe, el cuarto que emitirá este organismo, aumenta el grado de precisión sobre el conocimiento del cambio climático y su grado de atribución al hombre respecto al último informe, de 2001.

De forma confidencial, aunque sometido a la revisión de científicos de la ONU o los Gobiernos, los mejores expertos en cada campo preparan desde hace años tres informes: uno sobre la ciencia del calentamiento, otro sobre el impacto en la Tierra y un tercero sobre la tecnología para mitigarlo. Los informes se basan en la bibliografía científica. La discrepancia científica, si existe, queda reflejada.

El informe del IPCC supone el mínimo común denominador científico sobre el calentamiento. La redacción final del texto puede cambiar en una cumbre en París en los primeros días de febrero (y en otras posteriores para el segundo y el tercer informe). Sobre todo puede variar un resumen para políticos, que es aprobado frase a frase, ya que los gobiernos miden cada palabra. En EE UU es importantísimo si el calentamiento se atribuye al hombre directamente o con alguna incertidumbre.

Aun así, el informe de las bases científicas del calentamiento -el primero y más importante- está listo. Naciones Unidas se lo ha enviado a un grupo selecto de expertos y a los Gobiernos para su lectura. Pero ya no pueden comentarlo. Todas las páginas llevan un mismo pie: "No citar".

LA SITUACIÓN Seis de los siete años más cálidos, desde 2001.

El informe descata que el calentamiento es innegable. "2005 y 1998 fueron los años más cálidos desde que hay registros. Seis de los siete años más cálidos han ocurrido desde 2001. La temperatura media de la superficie ha aumentado desde 1850", afirma uno de los borradores a los que ha tenido acceso EL PAÍS. "Las observaciones en el océano, la atmósfera, la nieve y el hielo muestran datos coherentes con el calentamiento". "La temperatura del aire en zonas terrestres han subido el doble que en el océano desde 1979".

Además, "la temperatura del océano a grandes profundidades también ha aumentado desde 1955". Aunque la subida en el océano es muy pequeña, su importancia radica en la inmensa cantidad de calor necesaria para elevar la temperatura del mar. El número de noches muy frías (a un 10% de la temperatura media) ha descendido un 76% entre 1951 y 2003 y las noches muy cálidas han aumentado un 72%.

Además de las mediciones directas, el informe presenta los datos de reducción de nieve en el mundo: el retroceso de los glaciares ha aumentado el nivel mar unos 0,5 milímetros al año entre 1961 y 2003 y unos 0,8 milímetros al año entre 1993 y 2003. Además, la nieve en abril en el hemisferio norte ha descendido un 5% entre 1966 y 2004. El Ártico pierde cada década desde 1978 un 7,4% de su superficie helada en verano.

El calentamiento también se observa en los animales y en las plantas (desplazamiento hacia latitudes más frías, cambios en la floración, procesos migratorios, hasta cambios evolutivos). Tras analizar miles de series de todo el mundo, el 85% de ellas coinciden con el calentamiento y sólo se explican por la acción del hombre. Es decir, no son explicables suponiendo que el calentamiento responde a la variabilidad natural del clima.

Si la temperatura sube, el mar se eleva -al calentarse aumenta de volumen-, la nieve se funde y las plantas se mueven, no hay duda: la Tierra se está calentando.

LA CAUSA Los niveles más altos en 650.000 años.

Una vez que existe la certeza de que hay calentamiento, los científicos pasan al espinoso tema de atribuir las causas. El problema es que hacer una atribución directa, al 100%, es científicamente imposible. Igual que es imposible decir que un cáncer de pulmón de un fumador se debe al tabaco, es imposible decir al 100% que una ola de calor se debe a la acción del hombre. Por eso, el IPCC apuesta por atribuciones como "muy probable" (que quiere decir que la atribución es superior al 90%), "probable" (más del 66%) o "tan probable como no" (33%-66%).

Y la principal causa son los gases de efecto invernadero: sobre todo dióxido de carbono, pero también metano y óxidos de nitrógeno, que se producen al quemar carbón, petróleo o gas. Es decir, al arrancar un coche o encender la luz. Estos gases se acumulan siglos en la atmósfera. Aunque dejan pasar la radiación solar hacia la Tierra, frenan la salida del calor que emite la superficie terrestre. Así calientan el planeta. A este efecto hay que restar el de las partículas. Éstas también procedentes de fábricas y coches y frenan la llegada de la radiación solar al planeta y lo enfrían. Teniendo en cuenta todos los factores que inciden en el balance energético, denominados forzamientos, predomina el calentamiento de los gases de efecto invernadero.

Un borrador señala: "La actividad humana desde 1750 ha muy probablemente extendido una red que calienta el clima Es muy probable que el forzamiento de los gases de efecto invernadero ha sido la causa dominante del calentamiento observado en los últimos 50 años en el mundo".

Estos gases de efecto invernadero son los que hacen habitables la Tierra, ya que si no sería demasiado fría, pero a los niveles actuales sus efectos son nocivos para el clima. "Los niveles alcanzados en la concentración de dióxido de carbono y metano exceden los valores de los últimos 650.000 años", señala el texto.

Los científicos pueden conocer la concentración en la atmósfera hace centenares de miles de años gracias a las perforaciones en el hielo de la Antártida. Allí han conseguido bloques de hasta 2.774 metros de profundidad y cada capa es la nieve de un año. El aire llena los huecos de la nieve y queda atrapado cuando esta se convierte en hielo. Las burbujas permiten saber cómo era el aire cuando se formó la nieve y en qué condiciones de temperatura se formó. Así, los científicos retroceden al clima del pasado. Si en 650.000 años la concentración de gases de efecto invernadero ha oscilado entre 200 y 280 partes por millón (ppm) ahora está en 379,1 ppm y en 50 años puede llegar a 500 ppm.

La concentración de metano ha oscilado en los últimos 11.500 años entre 550 y 750 partes por billón (ppb), pero ahora está en 1.777 ppb, el cambio más rápido en al menos 80.000 años. El ritmo actual de aumento de gases de efecto invernadero "no tiene precedentes en al menos 20.000 años".

"El calentamiento observado en todo el mundo en la atmósfera y el océano, junto a la pérdida de masa de hielo, conjuntamente, apoya la conclusión de que es altamente improbable (menos del 5%) que el reciente cambio climático global haya sido causado por la variabilidad natural del clima", afirma uno de los borradores. Los tres indicadores encajan con los modelos de predicción del clima suponiendo que hay cambio climático y no se explican sin el cambio climático.

La atribución del calentamiento al hombre es ahora mayor que en 2001, en el último informe. El texto señalaba entonces que había "pruebas nuevas y más convincentes de que la mayor parte del calentamiento observado durante los últimos 50 años es probable que se deba a actividades humanas". En 2001 los científicos fueron cautos y ahora lo consideran mucho más probable.

El informe de 2007 señala que el incremento de situaciones extremas -como sequías y olas de calor- "pueden ser atribuidas al cambio climático antropogénico", el producido por la acción del hombre. "Un grupo de evidencias cada vez mayor sugiere una influencia humana discernible en aspectos del clima como el hielo marino, olas de calor y otros eventos extremos, tormentas y lluvias", sostiene uno de los borradores.

Este es el punto más importante del nuevo informe, según los expertos consultados. Los científicos, tras revisar los muchos estudios de estos seis años han visto que el grado de atribución del cambio climático global al hombre es mayor que en 2001. Y es también el apartado que más incomodará a los gobiernos y que más intentarán cambiar o suavizar en el último momento.


LAS PREVISIONES 3 grados más en un siglo.

Además de saber lo que ha pasado y por qué, el informe dedica un apartado a saber qué pasará. Allí apunta que "parte del calentamiento ya no puede ser evitado" y que "los efectos durarán siglos", según fuentes conocedoras del texto. Hay ya tantos gases de efecto invernadero y tantos en camino que hay una parte del calentamiento inevitable. Aunque ahora mismo se consiguiese estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero -algo que supondría reducir drásticamente la actividad mundial- debido a la inercia con la que responde el sistema climático, el aumento de la temperatura y del nivel del mar seguirá durante más de 100 años y para 2100 la temperatura aumentará 0,5 grados incluso estabilizando la concentración de dióxido de carbono. "Estabilizar los forzamientos radiactivos es un prerequisito para estabilizar el clima. Los cambios en el nivel del mar, circulación oceánica y casquetes polares continuarán durante siglos o más", afirma.

Aún así, el rango de temperaturas que dan los modelos para los próximos 100 años es bastante amplio. Los modelos de predicción del clima señalan un aumento de temperatura a final de siglo de "entre 2 y 4,5 grados, con el valor más probable de tres grados. Es muy improbable que el aumento sea menor de 1,5 grados. Valores por encima de los 4,5 grados no pueden ser excluidos".

En el anterior informe, el aumento de temperatura previsto para final de siglo era de entre 1,4 y 5,8 grados, aunque depende tanto de las emisiones, del aumento de población y de la política que se adopte respecto a la energía y el aumento de población... Las proyecciones de temperatura para el 2100 sin políticas para frenar el cambio climático indican un calentamiento de hasta 6,3 grados.

Las proyecciones indican un incremento del nivel de mar de 0,19 a 0,58 m para el 2100 sin políticas para frenar el cambio climático. Respecto al nivel del mar, los científicos reducen el rango que pronosticaron en 2001, cuando predijeron subidas de entre 9 y 88 centímetros. No obstante, aún existen incertidumbres sobre la pérdida de hielo en los polos, que aumentarían aún más el nivel del mar y que aún no pueden ser cuantificados.

La lluvia se distribuirá de forma desigual: en general aumenta y es lógico. Si hace más calor, el agua se evapora más y llueve más, pero la distribución no es homogénea. "Hay más certidumbre ahora que en 2001 sobre los patrones de lluvias con, en general, descensos en las regiones secas y aumentos en las húmedas", explica. España se sitúa en la zona con más descenso de lluvias.

Aunque parte de los efectos no pueden ser evitados, ahorrar energía es fundamental para minimizarlos.
Fuente: Rafael Méndez (El País).

martes, 26 de diciembre de 2006

Bush en un billete de 200 dólares falso

Ni el ilustre anarquista Lucio Urtubia, hubiera sido tan ingenioso. Leido en Menéame:
"Se busca en USA a un sujeto que consiguió pagar con un billete de 200 dólares en el que sale la cara de Bush por un lado y por el otro pequeñas pancartas reivindicativas en las que se pueden leer cosas como: "Nos gusta el brócoli". Esto es una estafa muy divertida, en el link se puede ver la imagen escaneada del billete en cuestión. Muy currado y para partirse."

Los hijos de Don Quijote


Bonito nombre han escogido estos activistas de la vecina Francia. Una organización que ha escogido estas "fiestas" para apoyar y sacar a la palestra las miserias de los "sin techo", que tantos fallecen en estas frías estaciones. Sus primeras acciones han consistido en montar cientos de tiendas de campaña en una zona turística de París, donde cobijarse junto con estas personas.

Reclaman soluciones urgentes, "que las estructuras de acogida existentes permanezcan abiertas las 24 horas del día (no sólo por la noche, como ocurre con la mayoría en la actualidad) y los 365 días del año, y que se ofrezcan viviendas de estancia temporal, mientras se sigue desarrollando la vivienda social" como comenta el diario 20minutos.

La última noticia es la huelga de hambre de dos hijos de Don Quijote, reclamando soluciones urgentes.

La web de Los hijos de Don Quijote: http://www.lesenfantsdedonquichotte.org/

Noticias relacionadas:

-Dos hijos de Don Quijote se declarán en huelga de hambre
-Un campamento solidario en favor de los "sin techo" en París.

lunes, 25 de diciembre de 2006

Lecturas antes de pasar por caja

«En estas fechas de desenfreno consumista, os proponemos una serie de lecturas que analizan la sociedad de consumo y proponen acciones para modificarla.

Los estudios sobre consumo y consumismo han llegado de manera relativamente reciente a nuestro país, a partir de la última década. El análisis de la sociedad de consumo, sus hábitos compulsivos y alienadores y la esclavitud que supone la compra han originado un buen número de libros que tratan de detectar sus mecanismos para primero comprenderlos; a continuación, denunciarlos; y, finalmente, transformarlos.

El más completo y riguroso de todos ellos es La era del consumo (Siglo XXI) del catedrático de sociología Luis Enrique Alonso. El volumen es ideal para iniciarse pero también para ahondar metódicamente en el tema. Partiendo de una excelente base teórica, revisa los principios de la sociedad postfordista, el nuevo paradigma del consumidor o cómo los nuevos espacios sociales han sido reconfigurados en torno al consumo.

En ese sentido, es muy interesante Coerción (Círculo de Lectores) de Douglas Rushkoff. En él se exponen los diferentes métodos que utilizan vendedores y publicitarios para presionar a los compradores y condicionar su compra: desde técnicas empleadas antiguamente en la CIA hasta estrategias emocionales concienzudamente preparadas o la disposición de espacios modificados para fomentar la compra sin reflexión. Lo espeluznante es lo terriblemente familiares que nos resultan todas ellas.

El estudio de la divinización del consumo (con sus ritos, sus símbolos y sus templos) es uno de los aspectos que destacan en ¿Otro consumo es posible? (Ediciones de la Tempestad), de Anna Papiol y Joan Vinyets. De ritmo ligero, se detiene también en las mutaciones en el concepto de moda o en los nuevos nichos de mercado que han acaparado las empresas -productos étnicos, tradicionales, friendly, naturales y ecológicos-.

Una compra, un voto

Cuando compramos algo en realidad estamos ‘votando’, pues estamos apoyando y favoreciendo a una empresa en detrimento de otras. No de manera casual, las empresas que logran precios más bajos, el principal condicionante para que compremos un producto determinado, suelen conseguirlo mediante una rebaja considerable en los derechos laborales de sus trabajadores y en las medidas ambientales (el denominado ‘coste ambiental’). En ese sentido, si cuando compramos lo hacemos a empresas cuyas políticas nos parecen adecuadas- o las menos perjudiciales-, potenciamos la pervivencia de esas políticas a la vez que sancionamos (económicamente, el único lenguaje que entienden) a las corporaciones cuyas conductas rechazamos. Por ello, primero debemos conocer los mecanismos de producción de los objetos de consumo y las particularidades de cada empresa, para que compremos sabiendo qué hay detrás de cada uno (consumo consciente). Seguidamente, apoyaremos con nuestra compra aquellas empresas, proyectos y cooperativas (consumo crítico).

Rebelión en la tienda (Icaria), de Centro Nuovo Modello Sviluppo / CRIC, analiza esa perspectiva y enarbola esa propuesta. También Consumo, luego existo (Icaria), de Joan Torres i Prat, quien realiza un enfoque desde el poder que ejerce la publicidad (él lo denomina «complejo comercial publicitario»): seductora, tramposa y falaz.

Igualmente, así avanza Come y calla... o no (Icaria), del Centre de Recerca i Informació en Consum (CRIC, editor de la revista de referencia Opcions. Información para un consumo crítico y transformador, en cuya web, www.opcions.org, tienen abundantes números y análisis para su descarga gratuita), que insiste en esa postura con un trabajo más centrado en ejemplos, experiencias y casos concretos, como el aceite de oliva.

Esa línea es explorada igualmente en Por una ética del consumo (Taurus) de la profesora de Ética Adela Cortina, autora de otros textos de esta misma materia.

Propuestas

El ‘comercio justo’, que ya está bien asentado en nuestro país, es el medio más conocido para posibilitar un consumo crítico. Sin embargo, la cuestión no es conseguir vender productos de comercio justo a toda costa, ni reproducir las estructuras ni los planteamientos consumistas del capitalismo con unas reglas de juego supuestamente más benévolas. La clave es cuestionar el sistema de consumo y la sociedad de la mercancía a través de una manera más equitativa de establecer relaciones comerciales.

Ese debate se explora con profundidad en ¿A dónde va el comercio justo? (Icaria), de Xavier Montagut y Esther Vivas (ed.). En él se critica el comercio justo paternalista y asistencialista que empieza a ser asimilado e instrumentalizado por el sistema (como en la distribución de productos de comercio justo en grandes cadenas de hipermercados) y se apuesta por una labor realmente transformadora y global, con una visión integral, que gire en torno a unos principios que permitan un sistema de comercio justo también Norte-Norte y Sur-Sur.

Para favorecer el apoyo a empresas y proyectos con políticas sociales reales (y no simples lavados de imagen), para darlas a conocer, existen varias guías de consumo responsable por territorios. La más reciente es ConSuma responsabilidad (Traficantes de Sueños), de la Comunidad de Madrid: extensa, amplia y muy documentada. También existen en Mallorca, Navarra, Bizkaia (Vizcaya), Islas Canarias, Aragón, Castilla-La Mancha y Granada. Resultan una herramienta utilísima para llevar el consumo crítico a la práctica diaria.»

Artículo completo en el periódico Diagonal

domingo, 24 de diciembre de 2006

Ned Ludd, fantasma

"Todo comenzó un 12 de abril de 1811. Durante la noche, trescientos cincuenta hombres, mujeres y niños arremetieron contra una fábrica de hilados de Nottinghamshire destruyendo los grandes telares a golpes de maza y prendiendo fuego a las instalaciones. Lo que allí ocurrió pronto sería folclore popular. La fábrica pertenecía William Cartwright, fabricante de hilados de mala calidad pero pertrechado de nueva maquinaria.

La fábrica, en sí misma, era por aquellos años un hongo nuevo en el paisaje: lo habitual era el trabajo cumplido en pequeños talleres. Otros setenta telares fueron destrozados esa misma noche en otros pueblos de las cercanías. El incendio y el haz de mazas se desplazó luego hacia los condados vecinos de Derby, Lancashire y York, corazón de la Inglaterra de principios del siglo XIX y centro de gravead de la Revolución Industrial.

El reguero que había partido del pueblo de Arnold se expandió sin control por el centro de Inglaterra durante dos años perseguido por un ejército de diez mil soldados al mando del General Thomas Maitland.

¿Diez mil soldados? Wellington mandaba sobre bastantes menos cuando inició sus movimientos contra Napoleón desde Portugal. ¿Más que contra Francia? Tiene sentido: Francia estaba en el aire de la inmediaciones y de las intimidaciones; pero no era la Francia Napoleónica el fantasma que recorría la corte inglesa, sino la Asamblearia. Sólo un cuarto de siglo había corrido desde el Año I de la Revolución. Diez mil. El número es índice de lo muy difícil que fue acabar con los ludditas. Quizás porque los miembros del movimiento se confundían con la comunidad. En un doble sentido: contaban con el apoyo de la población, eran la población. Maitland y sus soldados buscaron desesperadamente a Ned Ludd, su líder. Pero no lo encontraron. Jamás podrían haberlo encontrado, porque Ned Ludd nunca existió: fue un nombre propio pergeñado por los pobladores para despistar a Maitland. Otros líderes que firmaron cartas burlona, amenazantes o peticiones se apellidaban “Mr. Pistol”, “Lady Ludd”, “Peter Plush” (felpa), “General Justice”, “No King”, “King Ludd” y “Joe Firebrand” (el incendiario). Algún remitente aclaraba que el sello de correos había sido estampado en los cercanos “Bosques de Sherwood”. Una mitología incipiente se superponía a otra más antigua. Los hombres de Maitland se vieron obligados a recurrir a espías, agentes provocadores e infiltrados, que hasta entonces constituían un recurso poco esencial de la logística utilizada en casos de guerra exterior. He aquí una reorganización temprana de la fuerza policial, a la cual ahora llamamos “inteligencia”.

Si a los acontecimientos que lograron tener en vilo al país y al Parlamento los devoró el incinerador de la historia, es justamente porque el objetivo de los ludditas no era político sino social y moral: no querían el poder sino poder desviar la dinámica de la industrialización acelerada. Una ambición imposible.

Apenas quedaron testimonios: algunas canciones, actas de juicios, informes de autoridades militares o de espías, noticias periodísticas, 100.000 libras de pérdidas, una sesión del Parlamento dedicada a ellos, poco más. Y los hechos: dos años de lucha social violenta, mil cien máquinas destruidas, un ejército enviado a “pacificar” las regiones sublevadas, cinco o seis fábricas quemadas, quince ludditas muertos, trece confinados en Australia, otros catorce ahorcados ante las murallas del Castillo de York, y algunos coletazos finales.

¿Por qué sabemos tan poco sobre las intenciones ludditas y sobre su organización? La propia fantasmagoría de Ned Ludd lo explica: aquella fue una sublevación sin líderes, sin organización centralizada, sin libros capitales y con un objetivo quimérico: discutir de igual a igual con los nuevos industriales. Pero ninguna sublevación “espontánea”, ninguna huelga “salvaje”, ningún “estallido” de violencia popular salta de una chistera. Lleva años de incubación, generaciones transmitiéndose una herencia de maltrato, poblaciones enteras macerando conocimientos de resistencia: a veces, siglos enteros se vierten en un solo día. La espoleta, generalmente, la activa el adversario. Hacia 1810, el alza de precios, la pérdida de mercados a causa de la guerra y un complot de los nuevos industriales y de los distribuidores de productos textiles de Londres para no adquirir mercadería a los talleres de la pequeñas aldeas textiles, encendió la mecha. Por otra parte, las reuniones políticas y la libertad de letra impresa habían sido prohibidas con la excusa de la guerra contra Napoleón y la ley prohibía emigrar a los tejedores, aunque se estuvieran muriendo de hambre: Inglaterra no debía entregar su expertise al mundo.

Los ludditas inventaron una logística de urgencia que abarcaba un sistema de delegados y correos humanos recorriendo los cuatro condados; juramentos secretos de lealtad, técnicas de camuflaje, centinelas, organizadores de robo de armas en el campamento enemigo, pintadas en las paredes… Además descollaron en el viejo arte de componer canciones de guerra, a los cuales llamaban himnos. En uno de los pocos que han sido recopilados puede escucharse: “Ella tiene un brazo/ y aunque solo tiene uno/ hay magia en ese brazo único/ que crucifica a millones/ Destruyamos al Rey Vapor, el Salvaje Moloch”, y en otra: “Noche tras noche, cuando todo está quieto/ y la luna ya ha cruzado la colina/ marchamos a hacer nuestra voluntad/¡Con hacha, pica y fusil!”. Las mazas que utilizaban los ludditas provenían de la fábrica Enoch. Por eso cantaban “La gran Enoch irá al frente/ Deténgala quien se atreva, deténgala quien pueda/ Adelante los hombre gallardos/ ¡Con hacha, pica y fusil!

La imagen de la maza trascenderá la breve epopeya luddita. En la iconología anarquista de principios de siglo, hércules sindicalizados suelen estar a punto de aplastar con una gran maza, no ya máquinas, sino el sistema fabril entero. Todos estos blues de la técnica no deben hacer perder de vista que las autoridades no solo querían aplastar la sublevación popular, también buscaban impedir la organización de sectas obreras, en una época en la cual solamente los industriales estaban unidos. Carbonarios, conjurados, la Mano Negra de Cádiz, sindicalistas revolucionarios: en el siglo pasado la horca fue la horma para muchas intentonas sediciosas."

viernes, 22 de diciembre de 2006

Global Orgasm: Hoy 22 de dicimbre, ¡¡¡todos a orgasmear!!!

Declaración de intenciones de GlobalOrgasm.org :
La misión de Global Orgasm (Orgasmo Global) es ejercer un cambio en el campo energético de la Tierra mediante la mayor oleada de energía humana posible. En un momento en que otras dos flotas de combate de EE.UU. se dirigen al Golfo Pérsico con material antisubmarino que solamente puede usarse contra Irán, ha llegado la hora de cambiar la energía de la Tierra ¡YA! Puedes leer más sobre la concentración de la flota militar aquí.

La intención es que los participantes concentren todos sus pensamientos en un sentimiento de paz durante y tras el orgasmo. La combinación de la poderosa energía orgásmica en conjunción con una intención consciente puede tener un efecto mucho mayor que otras meditaciones y oraciones en masa realizadas anteriormente.

El objetivo es aportar un volumen tal de energía positiva concentrada al campo energético de la Tierra que reduzca los peligrosos niveles actuales de agresividad y violencia que existen en todo el planeta.

Global Orgasm es un experimento abierto a todas las personas del mundo.

Esperamos que los resultados queden registrados en el monitor mundial del Proyecto Conciencia Global (Global Consciousness Project).

Este es el primer Orgasmo Global por la Paz Sincronizado con el Solsticio, que conducirá al Solsticio de Diciembre de 2012, cuando el Calendario Maya concluye y da paso a un nuevo comienzo.

www.GlobalOrgasm.org
www.BaringWitness.org

jueves, 21 de diciembre de 2006

Gallardón, ¿Por qué a tí no te cae un multón?

El coche del alcalde de Madrid aparcado en zona de minusválidos.
Si ya sabía yo que el cacique estaba un poco "ciego" y era un poco "sordo".

Fuente: 20minutos.es